Tratamiento
médico de la depresión
En las más recientes
décadas la visión prevaleciente de la depresión ha sido
que ésta es una condición causada por una alteración de
la química cerebral. Esta es una hipótesis que comenzó a
discutirse durante la década de 1950 y que se convirtió
en la más aceptada tras un artículo publicado en 1965 por
Joseph Schildkraut, profesor de psiquiatría de la
Universidad de Harvard. Este artículo, titulado
The Catecholamine Hypothesis of Affective
Disorders se convirtió en uno de los más
citados e influyentes en la historia de la psiquiatría y marcó
el rumbo de la investigacion científica acerca de la depresión
al menos hasta comienzos de la década de 1990. Por esta razón
el tratamiento médico de la depresión se concentró en la
administración de medicamentos que contienen sustancias que se
estima pueden ayudar a restaurar el balance químico en el
cerebro. Estos medicamentos se conocen como antidepresivos y se
convirtieron en el arma preferida en la batalla contra la
depresión. En años recientes la hipótesis de la depresión como
una enfermedad causada por una alteración del balance químico
del cerebro ha sido puesta en duda o, cuando menos, se ha
cuestionado si ofrece un cuadro completo de lo que sucede en el
cerebro de las personas deprimidas. Las nuevas investigaciones
tienden a indicar que los medicamentos antidepresivos trabajan
proveyendo las condiciones para que el cerebro de las personas
deprimidas comience a restaurarse por medio del desarrollo y
restauración de neuronas en una parte del cerebro llamada el
hipocampo y posiblemente también en otras
partes.
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Los medicamentos antidepresivos
La mayoría de los
investigadores entiende que los medicamentos antidepresivos son
eficaces en el tratamiento de la depresión cuando esta es
severa. Sin embargo, los antidepresivos no funcionan con todas
las personas ni en todos los casos. En muchas ocasiones tampoco
logran eliminar completamente los síntomas de depresión. Muchas
veces es necesario probar con varios de estos medicamentos para
encontrar uno que sea efectivo con un paciente. Frecuentemente
es necesario hacer diversas combinaciones ya sea combinando al
menos dos antiderpesivos o combiando un antidepresivo con otro
tipo de medicamento. Esto es algo que solamente debe hacerlo un
psiquiatra experimentado.
En la actualidad existen cuatro
principales tipos de antidepresivos: Los tricíclicos, los
inhibidores de la monoaminooxidasa, los inhibidores de la
recaptación de serotonina y los inhibidores de la recaptación
de serotonina y noradrenalina (llamada norepinefrina en los
Estados Unidos). También existen algunos medicamentos que no
pueden ser clasificados bajo estas categorías. Hay muchos
aspectos acerca de estos medicamentos que aún no se entienden.
No se conocen con exactitud sus mecanismos de acción y existen
numerosas controversias en cuanto a su efectividad y seguridad.
Sin embargo, la opinión generalizada ha sido que en su casi
totalidad funcionan incrementando los niveles de ciertas
sustancias en el cerebro. Estas sustancias, conocidas como
neurotransmisores, son las moléculas por medio de las cuales se
transmiten mensajes de una a otra célula nerviosa. Los
antidepresivos, por lo general, ejercen su efecto sobre uno o
más de los siguientes neurotransmisores: serotonina, dopamina y
norepinefrina (noradrenalina).
En años recientes se han
desarrollado nuevas investigaciones que han conducido a nuevas
formas de entender la forma en que los medicamentos
antidepresivos trabajan en el cerebro. Estudios recientes han
llevado a muchos investigadores a concluir que la restauración
del balance químico cerebral no es la única forma en la que los
medicamentos antidepresivos funcionan. Según investigaciones
recientes, estos medicamentos parecen tener la capacidad de
estimular al cerebro en la producción de nuevas neuronas,
proceso que se detiene o se hace más lento cuando se está bajo
los efectos de una depresión severa. Se cree que por este medio
los medicamentos antidepresivos restauran el daño fisiológico
al cerebro causado por la depresión.
Otras alternativas de
tratamiento
Los antidepresivos son el
tratamiento más común para la depresión. Sin embargo, hay
personas cuya depresión no responde al tratamiento con estos
medicamentos aún luego de probar un sinnúmero de ellos. Por
esta razón se desarrolla una búsqueda de nuevas alternativas.
Una alternativa utilizada en casos extremos que no responden a
los medicamentos es la terapia electroconvulsiva. Esta es una
terapia que se había utilizado durante mucho tiempo pero había
caido en desuso principalmente a causa de sus efectos dañinos
sobre la memoria. En la actualidad la terapia electroconvulsiva
se lleva a cabo con equipos más modernos que se cree ofrecen
menos riesgo.
Dos de las alternativas de
tratamiento que han surgido recientemente son la estimulación
eléctrica transcraneana y la estimulación del nervio
vago.
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