Relajación y
meditación
La Respuesta de relajación
Según Herbert Benson, profesor
de la universidad de Harvard y conocido investigador de los
efectos de lo que él ha llamado la respuesta de relajación, las
personas deprimidas que logran inducir este estado informan que
su estado de ánimo mejora notablemente. La respuesta de
relajación es un estado de profunda calma que, fisiológicamente
hablando, es lo contrario del estado de estrés. Como ya
dijimos, el estrés puede ser uno de los más importantes
disparadores de la depresión. La respuesta de relajación que
puede alcanzarse por medio de la meditación, el yoga, o
ejercicios de relajación es un efectivo antídoto contra el
estrés, y los estados de ansiedad. Un hallazgo importante con
relación a la meditación es que los niveles de cortisol y
adrenalina en los practicantes de la meditación son muchas
veces menores que en quienes no la practican. Como ya hemos
visto, éstas son hormonas que se producen en estados de estrés,
que de permanecer en nuestro cuerpo durante periodos
prolongados, pueden causar numerosos daños. Por otra parte
también se ha encontrado que los mecanismos para manejar el
estrés tienden a ser superiores en los meditadores. En un
estudio hecho en Inglaterra se encontró que un grupo de mujeres
que estaban siendo tratadas de cáncer en el seno y que como
resultado se sentían deprimidas, mejoró notablemente por medio
de ejercicios de relajación, meditación y
visualización.
La Meditación
La meditación, contrario a lo
que el uso popular de la palabra sugiere, no significa enfocar
la atención sobre un asunto o problema para hallarle una
solución. La meditación es más bien un ejercicio mental o
técnica cuya intención es apagar el pensamiento consciente de
forma que podamos percibir fuentes de información más sutiles
(es decir de niveles más profundos de nuestra mente). Existen
diversas formas de meditar y obtener los beneficios que de esta
práctica se derivan. Sin embargo la mayoría de estas formas
tienen varios elementos en común, a saber:
A. Se debe buscar un ambiente
lo más tranquilo y apartado de distracciones que nos sea
posible.
B. Se debe adoptar una postura
formal que nos sea cómoda. Una muy utilizada es una pose
sentada con la espalda erecta. Esta es una postura que nos
ayuda a mantenemos relajados pero alertas.
C. Debemos tener un objeto
sobre el cual enfocar la atención. Este puede ser una imagen, o
bien una palabra o frase que repetimos constantemente, ya sea
mentalmente o en alta voz. El objeto sobre el cual enfocamos la
atención también puede ser una acción o nuestra propia
respiración.
D. Debemos adoptar una actitud
pasiva y receptiva. Forzarnos a concentramos resulta
contraproducente. Durante nuestras meditaciones seguramente nos
surgirán pensamientos extraños de todo tipo que nos pueden
distraer de nuestro propósito. En lugar de luchar activamente
para que dichos pensamientos no surjan, lo mejor es simplemente
darnos cuenta de que están ahí, y gentilmente dejarlos ir sin
involucrarnos en ellos, a la vez que tranquilamente volvemos a
nuestro foco de atención.
Para quienes deseen iniciarse
en la práctica de la meditación, presentamos a continuación una
sencilla pero efectiva técnica basada en las investigaciones
del Dr. Benson.
Para inducir la respuesta de
relajación escoja una palabra, sonido, frase u oración que sea
de su agrado. Siéntese en una posición cómoda. Cierre los ojos,
relaje los músculos y respire lenta y naturalmente. Con cada
exhalación vaya repitiendo mentalmente la palabra o frase que
escogió. Asuma una actitud pasiva. Si le vienen a su mente
pensamientos que lo distraen, descártelos tranquilamente y
continúe con su respiración. Siga repitiendo la palabra o frase
durante unos 10 o 20 minutos, a la vez que continúa con su
respiración lenta. Al cabo de este tiempo deberá sentirse en un
estado de calma y tranquilidad internas. Para lograr los
mejores resultados debemos practicar esta técnica
consistentemente una o dos veces al día. Es posible también
inducir la respuesta de relajación mientras nos encontramos
llevando a cabo cualquier actividad que consista de movimientos
repetitivos. Por ejemplo, si estamos caminando o trotando,
podemos concentramos sobre los pasos que
damos.
Precauciones
A pesar de los beneficios que
hemos señalado, existen casos en los que la
meditación puede tener efectos no deseados. Se ha señalado
que en algunas personas la meditación puede aumentar los
pensamientos negativos. Por otra parte, la utilidad de la
meditación parece limitarse a personas que padecen de depresión
leve o moderada. Las personas que sufren de una depresión
severa por lo general no poseen la capacidad para enfocar su
atención y meditar de forma efectiva. La meditación puede ser
peligrosa en los pacientes psicóticos ya que puede provocarles
un brote de la enfermedad. La meditación tampoco debe ser un
sustituto del tratamiento convencional. Más bien debe usarse
como un complemento.
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