Panax
ginseng
El ginseng es una
de las plantas medicinales más utilizadas y que mayor sensación
ha causado. También es una planta cuyos usos y aplicaciones
están rodeados de numerosas creencias confusas en la mente del
público. Esto se debe en buena medida a que existen varios
tipos de ginseng y diversos modos de preparación y uso de los
mismos.
El Panax repens o ginseng chino
crece en las montañas del noreste de la china. El Panax ginseng
se cultiva mayormente en Corea y es según algunos herbólogos el
ginseng por excelencia y el que más principios activos
contiene. No obstante, el que escribe entiende que cada uno de
los tipos de ginseng posee unas propiedades peculiares que lo
hacen útil en ciertas circunstancias y con propósitos
determinados. En cuanto a la depresión, el principal valor del
ginseng se relaciona con su capacidad para combatir los efectos
nocivos del estrés, mejorar la concentración mental y según
algunos estudiosos, apoyar el funcionamiento de las glándulas
adrenales.
En la China el uso del ginseng
se remonta a varios milenios atrás. El nombre de panax que
proviene del griego pan (todo) y axos (curación) va bien con la
utilidad que le atribuían los chinos. Para éstos el ginseng era
una verdadera panacea, es decir una sustancia capaz de curar
numerosos y diversos males.
La raíz del ginseng, que es la
parte utilizada con propósitos medicinales, tiene efectos
variados sobre el organismo. El ginseng es considerado por
muchos herbólogos y practicantes de la medicina natural como un
adaptógeno, es decir una sustancia que más que ejercer efectos
curativos específicos sobre alguna enfermedad más bien actúa
aumentando la capacidad del organismo para resistir los efectos
dañinos del estrés, la contaminación u otros factores adversos
a la salud. El ginseng actúa sobre el hipotálamo y la glándula
pituitaria haciendo que ésta aumente su secreción de una
hormona que controla a las glándulas adrenales. Las glándulas
adrenales trabajan muy activamente cuando el organismo está
atravesando por periodos de estrés y algunos estudiosos creen
que el ginseng ejerce un efecto balanceador sobre éstas
evitando su agotamiento.
Usos del Panax ginseng
Existe evidencia de que el
ginseng es útil para:
* Aumentar la sensación de
energía
* Prevenir los efectos dañinos
del estrés
* Mejorar la función del
hígado
* Restaurar la
vitalidad
* Incrementar el desempeño
físico y mental
* Proteger contra los daños
causados por la radiación
* Evitar algunos de los efectos
dañinos de la cortisona.
En un estudio, un grupo de
mujeres que estaban pasando por la menopausia ingirieron 6
gramos de raíz de ginseng durante treinta días. Al final se
encontró que estas mujeres experimentaron una significativa
reducción de problemas asociados a esta época de la vida, tales
como: cansancio, insomnio, ansiedad y
depresión.
El ginseng se consigue en
diversas formas. La forma más confiable de conseguir la
potencia adecuada es mediante cápsulas
estandarizadas.
La conocida comisión E de
Alemania, considerada como la principal autoridad europea sobre
plantas medicinales ha recomendado de 1 a 2 gramos diarios de
raíz de ginseng. Esta dosis contiene alrededor de 20 a 40
miligramos de ginsenosidos, la sustancia que se cree
responsable de muchos de los efectos del ginseng. Si usa
cápsulas de ginseng puede ingerir de 300 a 600 miligramos
diarios de un preparado estandarizado al 7 por ciento de
ginsenosidos. Algunos investigadores recomiendan ingerir
ginseng durante unas tres semanas corridas, luego suspenderlo
durante al menos una semana y volver a
ingerirlo.
No se recomienda el panax
ginseng en personas que padecen de hipertensión ni en mujeres
embarazadas o que estén lactando. El ginseng también puede
tener el efecto de disminuir el nivel de azúcar en la sangre
por lo que las personas diabéticas que utilizan medicamentos o
insulina deben consultar con su médico ya que existe la
posibilidad de que se deba ajustar las dosis de
éstos.
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