Nutrientes y
depresión
Vitaminas y otros nutrientes
Una deficiencia prolongada de vitamina
B1 (riboflavina) puede causar confusión y fluctuaciones en el
estado de ánimo, que son capaces de llevar a la depresión.
Puesto que muchas multivitaminas sólo proveen cantidades
relativamente pequeñas de estas vitaminas, puede resultar
conveniente añadir una cápsula diaria de vitaminas del complejo
B. Entre las funciones de las vitaminas del complejo B se
encuentra ayudar en la conversión de los nutrientes que
ingerimos en energía. Nuestro cerebro requiere una cantidad de
energía mucho mayor que lo que parecería por su peso. En una
persona promedio el cerebro representa alrededor del 2
porciento del peso corporal, sin embargo utiliza entre el 20 y
el 30 porciento de la energía disponible en nuestro organismo.
Cuando nuestro cerebro no tiene la suficiente energía podemos
sentirnos deprimidos, cansados o incapaces de concentrar
nuestra atención.
Las vitaminas del complejo B
también ayudan en la producción de neurotransmisores, es decir
las sustancias que las células del cerebro utilizan para
comunicarse entre sí.
Algunas fuentes naturales de
vitaminas del complejo B
Vitamina B1 – avena, arroz
integral, cebada, atún, salmón, brécol, espárrago, espinaca,
semillas de girasol, avellana, pistacho.
Vitamina B3 (Niacina) - hígado,
pollo brécol, zanahoria, salmón, atún, queso, huevo, arroz
integral, mani (cacahuate), granos integrales, calabaza, germen
de trigo, habichuelas, guisantes y nueces.
Vitmina B6 (Piridoxina) – arroz
integral, avena, cebada, atún, salmón, mango, banano, aguacate,
coliflor, calabaza, pimiento, patata, espárrago, pollo, pavo,
habichuela soya, garbanzo, semillas de
girasol.
Ácido fólico – Espinaca,
espárrago, remolacha, brécol, perejil, aguacate, coliflor,
bacalao, atún, salmón, camarones, pavo, maní (cacahuate),
nueces, garbanzo, habichuelas, naranja.
Entre los minerales, el selenio
ha surgido como un factor que podría jugar un papel importante
en mantener nuestro estado de ánimo elevado. Se ha encontrado
que las personas que ingieren al menos 100 microgramos diarios
de selenio, sufren de menos ansiedad, cansancio y depresión que
quienes ingieren cantidades menores. Si decide utilizar un
suplemento de selenio no se exceda de 200 microgramos diarios,
ya que en cantidades mayores puede ser
tóxico.
Es importante también reducir
el consumo de azúcar ya que se sabe que los altos niveles de
ésta pueden provocar una disminución en los niveles de las
vitaminas del complejo B. Además, el azúcar causa en muchas
personas, una subida momentánea en el estado de ánimo que va
seguida una o dos horas después de un efecto contrario. Es
decir la persona comienza a sentirse cansada y falta de
energía. En las personas deprimidas este efecto es
mayor.
Cafeína y depresión
La cafeína es otro factor que
puede contribuir a los estados depresivos en algunas personas
sensitivas. Esto varía grandemente. Algunas personas pueden
tomar varias tazas de café al día sin afectarse. Otras con una
sola taza se afectan. Las personas sensibles a la cafeína,
usualmente sienten mejorar su estado de ánimo tras cuatro o
cinco días sin ingerir café, refrescos cafeinados o té. Algunos
medicamentos, especialmente analgésicos como Midol, Excedrin y
Anacin contienen cafeína y también deben evitarse en estos
casos.
La nutrición puede ayudar a
combatir el estrés, que como ya hemos visto, puede ser un
agente que precipite la depresión. También puede ayudamos a
incrementar los niveles de serotonina en el cerebro. Los
alimentos altos en carbohidratos complejos, tales como: las
pastas, los vegetales, o las viandas; son algunos de los
alimentos que tienen este efecto.
|