L carnitina y
DHEA
L carnitina
Este es un aminoácido cuya
función principal es ayudar a transportar ciertos ácidos grasos
hacia el interior de las células en donde son utilizados en la
producción de energía. Se ha encontrado que la L carnitina ha
ayudado a aliviar los síntomas de depresión en algunas
personas. En 2004 se publicó un estudio en el que la L
carnitina tuvo resultados positivos combatiendo el cansancio,
la depresión y problemas del sueño en pacientes de cáncer.
Estos eran pacientes que debido a su condición tenían una
deficiencia de carnitina, por lo que estos resultados no
necesariamente son aplicables a la población en general. La
dosis empleada en estos casos es generalmente de 1000
miligramos dos veces al día. Las mejores fuentes naturales de L
carnitina son las carnes y los productos lácteos. Sin embargo,
para alcanzar dosis de 100o0 o más miligramos es necesario
utilizar suplementos. Existe una variedad llamada acetil L
carnitina que ha demostrado absorberse mejor y que tiene
efectos específicos sobre el cerebro. Se cree que la alcetil L
carnitina promueve la síntesis de un neurotransmisor llamado
acetilcolina. Algunos estudios tienden a indicar que esta
sustancia ayuda a mejorar no sólo el estado anímico sino los
procesos cognitivos y la memoria. Se han llevado a cabo varios
estudios para determinar si la acetil L carnitina puede ser de
ayuda en el tratamiento de pacientes de la enfermedad de
Alzheimer. Sin embargo, aunque en algunos estuduios se ha
encontrado un leve beneficio en otros no se ha encontrado
ningún efecto positivo.
DHEA -
(Dehidroepiandrosterona)
DHEA es es una hormona
esteroide producida por las glándulas adrenales a partir del
colesterol. De hecho, es la más abundante de este tipo de
hormonas. Tiene un gran parecido a la testosterona y al
estrógeno y nuestro cuerpo fácilmente la convierte en éstas. La
producción de DHEA alcanza su nivel máximo en la temprana
adultez y luego disminuye gradualmente.
Se ha reportado algún éxito en
el tratamiento de la depresión con esta sustancia. En un
estudio publicado en febrero de 2005 en la revista Archives of
General Psychiatry se encontró que la DHEA ayudó a reducir los
síntomas de depresión leve a moderada en personas entre 40 y 65
añosde edad. Sin embargo, este efecto positivo sólamente
ocurrió en la mitad de las personas sometidas al tratamiento
con esta hormona.
Una posible explicación acerca
de cómo la DHEA ayuda en casos de depresión radica en el hecho
de que DHEA posee propiedades que neutralizan la cortisona o
cortisol, que como sabemos, está estrechamente relacionada con
el estrés, que a su vez es uno de los principales factores
causantes de depresión. Por otra parte, nuestro cuerpo
convierte al menos una parte de esta sustancia en testosterona
y estrógeno, sustancias que tienen un efecto positivo en
nuestro estado anímico.
La dosis diaria de DHEA
recomendada no debe exceder de 50 mg y es recomendable
ingerirla conjuntamente con antioxidantes, especialmente
vitamina E y/o ácido alfa lipoico.
Los hombres que padecen de
cáncer de la próstata y las mujeres que padecen de cáncer de
mama deben evitar el uso de DHEA o utilizar dosis muy bajas.
Igualmente las personas que padecen de problemas
hepáticos.
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