Depresión-abc Para entender, prevenir y combatir la depresión
 

La depresión en personas de edad avanzada y en adolescentes

La depresión en personas de edad avanzada

La depresión también es común en personas de edad avanzada, especialmente en las que padecen de enfermedades crónicas, que viven separadas de su familia, o que han sufrido la pérdida del cónyuge, familiares o amistades cercanas. Los hombres parecen ser especialmente vulnerables a la depresión cuando pierden a su cónyuge. Muchas veces las personas que atienden a las personas de edad avanzada, incluyendo a un buen número de médicos, tienden a pasar por alto los síntomas de depresión o atribuírselos a problemas típicos de la edad. Se han llegado a dar casos en los que se ha diagnosticado a una persona como padeciendo de la enfermedad de Alzheimer cuando lo que le sucede es que está es atravesando por una depresión mayor.

La depresión en adolescentes

La adolescencia es un periodo difícil en el que suceden numerosos cambios hormonales. Es, además, una época de cambios en las relaciones con los padres. Todo esto puede ser causa de grandes fluctuaciones emocionales y provocar estados depresivos que se manifiestan en problemas escolares, mal humor, irritabilidad y pensamientos suicidas. De hecho, el suicidio se ha convertido en una de las principales causas de muerte entre los adolescentes. Según el Instituto Nacional de Salud Mental de los Estados Unidos el suicidio es la tercera causa de muerte entre jóvenes entre las edades de 15 y 24 años. Se ha estimado que los suicidios de adolescentes en los Estados Unidos han aumentado en un 300 porciento en las últimas décadas y que entre 10 y 20 porciento de los jóvenes sufren de un episodio de depresión antes de llegar a la edad adulta. Se ha estimado que alrededor del ocho porciento de los adolescentes sufre actualmente de un estado de depresión mayor.

Cualquier evento o circunstancia que afecta la autoestima de un adolescente tiene el potencial de provocarle un estado depresivo. Ejemplo de esto es un estudio en el que el Dr. Madhulika Gupta de la Universidad de Western Ontario en Londres encontró que los jóvenes que padecen de acné sufren de una alta tasa de depresión. Existen numerosos estudios que señalan que el acné es una de las condiciones que más afecta la autoestima de los jóvenes.

Una de las dificultades para reconocer la depresión en los adolescentes es que muchas veces ésta se manifiesta de forma muy distinta a como lo hace en los adultos. Un adolescente deprimido muchas veces manifiesta síntomas tales como: disminución de interés en actividades que antes le resultaban placenteras e irritabilidad. Contrario a lo que sucede en el caso de adultos, muchos adolescentes deprimidos no presentan síntomas de tristeza, falta de energía o dormir demasiado.

Las mujeres jóvenes (entre los 17 y 22 o 23 años de edad) son particularmente propensas a la depresión. Un informe publicado en julio de 1999 revela que el riesgo de depresión es mayor en los cinco años a partir de la fecha en que éstas se gradúan de escuela superior. Según dicho estudio, llevado a cabo en la ciudad de Los Ángeles casi la mitad de las jóvenes en estas edades ha sufrido al menos un episodio de depresión mayor. Esa etapa de la transición entre la adolescencia y la adultez parece ser sumamente difícil de manejar para muchas jóvenes.

Los medios electrónicos y la depresión en adolescentes y adultos jóvenes 

Se ha encontrado una asociación entre el uso de medios de comunicación electrónica por parte de los adolescentes y el posterior desarrollo de depresión. Este hallazgo se produjo en un estudio dirigido por Brian A. Primack de la Escuela de Medicina de la Universidad de Pittsburgh. Según esta investigación llevada a cabo con más de 4,000 adolescentes mientras más horas diarias se invierten en la televisión durante la adolescencia mayor es la probabilidad de desarrollar depresión varios años después, en la temprana adultez. Lo mismo sucede con adolescentes expuestos a una combinación de televisión, juegos electrónicos, vídeos y radio.  Los varones son más susceptibles a estos efectos que las mujeres. Según el Dr. Primack este tipo de actividad puede tomar el lugar del apoyo social que puede proveer la interacción con otras personas y minar el deseo de participar en otras actividades.

Este estudio adquiere importancia mayor cuando vemos que el tiempo que los adolescentes invierten en los medios electrónicos es cada vez mayor. Se estima que hoy día los adolescentes invierten sobre ocho horas diarias en una variedad de este tipo de medios.

Los Niños y la depresión

En la actualidad se ha estado prestando atención a la depresión en niños pre-adolescentes. En la década de 1980 comenzó a surgir evidencia acerca de la depresión en estas edades. En la reunión anual correspondiente a 2003 de la Academia Americana de Psiquiatría de Niños y Adolescentes Helen Egger, epidemióloga de la Universidad de Duke, presentó información relacionada con la depresión en niños de edad preescolar. John Luby un psiquiatra de la escuela de medicina de la Universidad Washington en San Luis también publicó en 2002 un estudio sobre la depresión en niños entre las edades de 3 y 5 ½ años. Para muchos esto ha sido una sorpresa ya que previamente un gran número de psiquiatras pensaban en la depresión como una condición que no afectaba durante la niñez. Actualmente se estima que la depresión afecta a cerca del 2.5 por ciento de los niños. En esta edad, contrario a lo que sucede a partir de la adolescencia y hasta aproximadamente los cincuenta años de edad, los varones sufren de una incidencia mayor de depresión que las hembras.

Estos hallazgos, sin embargo, han sido recibidos con escepticismo por algunos investigadores que piensan que más que reconocer una enfermedad verdadera lo que se ha hecho es clasificar algunos aspectos del proceso de maduración como una enfermedad con lo cual las compañías farmacéuticas se benefician al tener un nuevo mercado para sus medicamentos. Al presente la controversia continúa.

 

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