Características
comunes de la depresión
La depresión es
muy difícil de entender para quien no la ha sufrido. Por
esto hay quien cree que la depresión es similar los
sentimientos y al dolor que sentimos cuando perdemos un
familiar o amigo cercano, o tal vez cuando estamos sin
trabajo y las cuentas se acumulan, o cuando sufrimos una
desilusión amorosa. Sin embargo, esto está muy lejos de
la realidad. La persona que no está deprimida,
ciertamente se afecta por estos problemas. Sin embargo,
no se incapacita por los mismos. Algunas de las conductas
de personas que han sufrido una gran pérdida (falta de
apetito, pérdida de peso, insomnio) pueden ser similares
a los de la depresión clínica. Sin embargo, en las
personas deprimidas hay otros sentimientos tales como el
de inutilidad (es decir, la persona piensa que no sirve o
que no vale nada), síntomas tales como una notable
lentitud en los movimientos (esto se conoce por el nombre
de retardación psicomotora) o como la incapacidad para
llevar a cabo las tareas cotidianas. Éstos son síntomas
que no están presentes en las personas no deprimidas.
También es común que la persona clínicamente deprimida
experimente síntomas tales como fallas de la memoria,
problemas para pensar con claridad y una marcada
incapacidad para disfrutar de las actividades que hasta
entonces le resultaban placenteras. (Más
sobre los síntomas de la depresión aquí) Las
personas no deprimidas que sufren una pérdida tienden a
recuperarse en un plazo relativamente breve, sin embargo las
personas deprimidas continúan en ese estado durante un
periodo mucho más prolongado.
Si ha sufrido
al menos cinco de los siguientes síntomas durante
dos semanas consecutivas o más es muy posible que
esté padeciendo de depresión
clínica:
-
Sentimientos de
tristeza o
irritabilidad
-
Pérdida de interés en
actividades que normalmente
disfruta.
-
Aumento o disminución
marcada del
apetito.
-
Cambios en los
patrones de
sueño.
-
Sentimientos de
culpa, desesperanza o de que
“no valgo o no sirvo para
nada”
-
Incapacidad para
concentrarse o para tomar
decisiones, fallas de la
memoria.
-
Cansancio constante o
falta de energía.
-
Agitación, inquietud,
o disminución de la
actividad.
-
Pensamientos
recurrentes sobre muerte o
suicidio*.
* Si siente deseos de
suicidarse busque ayuda
inmediata.
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La persona
deprimida sufre un cambio drástico en su estado anímico.
También cambia la forma en que se percibe a sí misma y lo
que la rodea. Los sentimientos de tristeza o angustia
parecen ser mucho mayores de lo que se las aparentes
causas externas de los mismos justificarían. Entender la
depresión se vuelve más complicado aún cuando vemos que
existen algunos casos en los que la tristeza y la
angustia no figuran entre los sentimientos dominantes.
Para algunas personas la depresión se presenta como un
sentimiento de vacío o incluso de embotamiento de las
emociones. A quien se encuentra en este estado no existe
prácticamente nada que le pueda proveer alegría o placer.
En muchos casos parece como si la persona perdiera la
capacidad de sentir o experimentar emociones. Esta
sensación es muy frecuente en las personas deprimidas y
se conoce como anhedonia, lo que significa precisamente,
incapacidad de sentir o experimentar
placer.
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